Mea culpa

By | septiembre 1, 2014

El comunicado de prensa publicado el pasado 20 de agosto, por el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la situación económica de Ecuador ha sido motivo de múltiples publicaciones con la intención de generar en la ciudadanía, en primer lugar, desinformación al respecto y segundo, la idea de que el Gobierno Nacional no ha sido coherente con el manejo soberano de su política económica.

Afortunadamente, algunos de los autores de estas imprecisiones, han reconocido sus errores y se han retractado. Lo que no es motivo de aplauso es que sus excusas hayan sido presentadas bajo pedido y no por su capacidad autocrítica.

El Economista Alberto Acosta Burneo, por ejemplo, reconoció que las expresiones vertidas en el Portal Electrónico Hoy, publicadas el pasado 24 de agosto, carecían de sustento. En principio, Acosta Burneo manifestó que el comunicado de prensa del FMI No. 14 /393 S, titulado: El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la Consulta del Artículo IV con Ecuador correspondiente a 2014, “…es un análisis de la economía ecuatoriana que, a solicitud del Gobierno, vino al país y retomó sus revisiones periódicas después de que varios años estuvo fuera”.

Ante tales declaraciones, durante una entrevista en Radio Democracia, le formulé las siguiente interrogantes: “¿puede usted probar que alguna misión del FMI estuvo en el país?”; “¿puede demostrar que tal misión vino a pedido del Gobierno?”, como señaló en Hoy.

Al no poder probar sus expresiones, Acosta Burneo reconoció: “no vino ninguna misión, todo fue vía Skype, vía telefónica con los actores nacionales en el país y realizaron su informe de esta manera. Ahora con la tecnología no hay necesidad de que tomen un avión y pisen el Ecuador para poder revisar la economía ecuatoriana. Todas fueron reuniones telefónicas y vía Skype con varios autores del país”.

La Agencia de Prensa Francesa, AFP, incurrió en el mismo error, el pasado 20 de agosto, al haber señalado que “La evaluación del Fondo Monetario Internacional sigue a una visita a Ecuador a finales de julio, la primera del organismo desde 2008…”. La equivocación fue reparada cuatro días después, atendiendo a la demanda del Presidente Rafael Correa, quien durante su informe semanal de labores, el pasado 23 de agosto, pidió públicamente una corrección de este despacho. De esta manera, el pasado 24 de agosto, la AFP publicó que “el Fondo realizó contactos desde Washington con funcionarios públicos y representantes del sector privado en Ecuador”.

La notificación de la corrección llegó a través de un correo electrónico de AFP, además, presentó sus disculpas: “le ofrezco disculpas, y a través a suyo al señor presidente de Ecuador, por las molestias que este error pudo generar”.

Para conocimiento de la ciudadanía, en el mismo comunicado de prensa del FMI se manifiesta al final del documento, que:

Conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, el FMI mantiene conversaciones bilaterales con sus miembros, habitualmente todos los años. Un equipo de funcionarios del FMI visita el país, recaba información económica y financiera, y analiza con las autoridades la evolución del país y sus políticas en materia económica. Tras regresar a la sede del FMI los funcionarios elaboran un informe que sirve de base para el análisis del Directorio Ejecutivo. Sin embargo, la Consulta del Artículo IV con Ecuador se llevó a cabo en la ciudad de Washington mediante consultas con las autoridades, y a través de comunicaciones por video y teléfono con el sector público y privado en Ecuador.

Como señala el FMI, dicho organismo jamás visitó el Ecuador. La consulta respectiva al Artículo IV de su Convenio Constitutivo se llevó a cabo en la ciudad de Washington, en Estados Unidos, mediante consultas con las autoridades a través de medios electrónicos. Como informó el Ministerio de Finanzas, mediante el Boletín de Prensa No. 018, del pasado 21 de agosto, el Ecuador cumplió con la entrega de la información en el marco del mencionado Artículo, al ser un miembro fundador del FMI.

Pese a que el FMI mantiene una visión ortodoxa de la economía, reconoce los logros del Gobierno Ecuatoriano en esta materia. Estos resultados coinciden con la mejora de la calificación de riesgo del Ecuador, establecida, la semana pasada, por Standard & Poor’s de B a B+, la mejor obtenida por nuestro país desde el año 2.000. Incluso, el Banco de Desarrollo de América Latina, CAF, felicitó la calificación obtenida por el Ecuador.

El FMI, además, señala la existencia de un resultado fiscal del -4.7% del PIB en el año 2013. Esto indica el mayor gasto de inversión que el país realiza, el primero a nivel de América Latina y el Caribe, y que está debidamente financiado.

Tal como manifiesta el Ministerio de Finanzas en el citado boletín de prensa, el déficit, no es positivo o negativo per se, especialmente si está financiado. Como ha señalado el Ministro de Finanzas Fausto Herrera, “el déficit depende de a dónde se destinan los recursos, y en el caso ecuatoriano se lo hace a proyectos estratégicos de inversión que generan una muy alta rentabilidad. El FMI reconoce la importancia de estos proyectos que permitirán aumentar los márgenes de maniobra fiscal y disminuir importaciones de derivados del petróleo gracias a la dotación de nuevas fuentes energéticas”.

En consecuencia a la información proporcionada por esta Cartera de Estado, el Gobierno Nacional planifica su manejo económico con análisis de todos los riegos externos e internos. Además, la política pública del Ecuador es soberana y no permite la intromisión de organismos internacionales. Sus balances no influyen en la toma de decisiones ni en el ejercicio de la política económica planificada que lleva a cabo el régimen. No hay motivo para levantar suspicacias sobre el tema. Sin duda, la prensa privada y los analistas necesitan leer e investigar más y ejercer la *mea culpa.

*Mea culpa: Locución latina que se utiliza para admitir la culpa propia.

LA AVANZADA CEGUERA DE UN PÁJARO

By | julio 15, 2014

El Pájaro Francisco Febres Cordero está miope, por funcional a sus empleadores o porque no se toma la molestia, como lo hacía en sus tiempos de buen periodista, de investigar y contrastar los hechos.

La prepotencia, y lo dije con claridad, de Ecuavisa, no radica en protestar por el espacio ordenado en su pantalla, pues tiene todo el derecho a hacerlo. Incluso siendo legal que deban transmitir un programa de interés nacional y que por eso protesten, eso no los hace prepotentes. Su prepotencia a la que me referí, radica en lo siguiente:

Cuando trabajaba en Ecuavisa, el presentador Richard Barker invita al Presidente de la República al programa en que él que era uno de sus conductores. El Presidente acepta la invitación, pero luego, vino la prepotencia del dueño del canal, quien vetó la entrevista. Si el Pájaro averiguara mejor las cosas, eso se llama censura previa.

Exactamente lo mismo ocurrió con las distinguidas damas que hacían el programa “Así Somos”. Invitaron al Presidente, él aceptó e igual vino la censura de la cúpula prepotente.

El Dr. Alfredo Pinoargote invita al Primer Mandatario a su noticiero matinal. El Presidente (pese a que ya habían sucedido aquellas dos censuras) vuelve a aceptar, pero resulta que el sábado previo a la entrevista en el espacio del Enlace Ciudadano conocido como “La Libertad de Expresión ya es de Todos”, el Presidente realizó críticas al noticiero y al Dr. Pinoargote por imprecisiones y comentarios erróneos que, en honor a la verdad, hay que comunicar a los ciudadanos, y entonces la coordinadora de noticias me llamó a decir que el Dr. Pinoargote “desinvitaba al Presidente por haberlo atacado el sábado”. Es decir, como un niño prepotente, dijo, “la pelota es mía y me la llevo porque critican cómo juego”.

Finalmente, la última de las prepotencias, Ecuavisa pone una claqueta. El equipo de la SECOM explica al director de noticias de Ecuavisa que, dada la importancia del proyecto de Código Monetario, se plantea un programa especial con dos exponentes del gobierno y dos panelistas críticos al Código. Se le manifiesta al director de noticias del canal, que se incluirá el espacio en dos canales nacionales que no tienen un segmento dedicado para debatir este tipo de temas (Ecuavisa y Teleamazonas), y que al mismo tiempo invitamos a Ecuavisa (así como a Teleamazonas) a que participen del programa con el o la periodista de su canal que ellos elijan.

El moderador (Carlos Rabascal) insitió y llamó personalmente a Estefanía Espín y a Lenin Artieda para invitarlos a participar. ¿Cómo actuó entonces la prepotencia? Jugando su rol más bajo, no entiendiendo que es un programa de interés nacional con un panel equilibrado (de hecho, absolutamente nadie ha criticado la conducción del programa o el trato igualitario, limpio e imparcial a los invitados). En realidad el motivo expuesto, en la famosa claqueta, esconde la molestia de Ecuavisa porque, supuestamente, el canal TC afectó su lucrativo negocio con el fútbol y los goles.

Ecuavisa difunde el programa porque sabe que el pedido es legal y legítimo, pero decide poner prepotentemente una claqueta en la que protesta por una supuesta afectación a su “libertad de programación”. Eso no es verdad. La verdad es que la “protesta” es una rabieta porque Ecuavisa no tiene los derechos del fútbol y los goles.

Todas estas razones y argumentos ni siquiera se molestó el Pájaro en averiguar antes de escribir su artículo “Prepotencia“.

Su ceguera política y el ponerse en línea con los dueños de la prensa mercantil, a la cual sirve desde varios medios, no le permite entender la actitud de Ecuavisa.

La razón porque Ecuavisa no contestó nada a mis declaraciones: no tiene qué contestar.  Qué lástima que un Pájaro desinformado, en actitud servil y sufriendo una avanzada ceguera periodística, pretenda “darles contestando”.

 

Las clásicas mentiras del País de España

By | marzo 24, 2014

Señores
Diario EL PAÍS – España
Presente.-

De mis consideraciones:

Me refiero a la publicación en el portal web del periódico EL PAÍS de España de 23 de marzo de 2014 con el título “CORREA GANA UNA BATALLA JUDICIAL A SUS ADVERSARIOS POLÍTICOS”, realizando las siguientes puntualizaciones:

a)  Si es que el presidente Rafael Correa gana los juicios por injurias que como ciudadano ha entablado no es, como sugiere Diario El País de España en el artículo de la referencia, porque la justicia ecuatoriana no sea independiente, sino por la contundente fuerza de la razón y de los hechos que configuran cada una de esas demandas en un Estado de Derecho.

b)  El ligero análisis  con la que la reportera Soraya Constante, quien suscribe ese artículo, es de una liviandad francamente irresponsable cuando –en algo menos de un párrafo- dice que el asambleísta opositor Cléver Jiménez “sugirió” que el presidente había fingido su secuestro aquel fatídico 30 de septiembre de 2010, que puso en peligro no solo la democracia ecuatoriana sino la propia vida de su presidente.

c)  SUGERIR es proponer o aconsejar algo. Jiménez no solo que propuso la tesis de que el presidente era un criminal de lesa humanidad, sino que lo declaró, lo escribió y lo firmó a través de una demanda judicial. Eso no es sugerir, señores. Ese delito, que también contempla el artículo 456 del Código Penal Español, se llama calumnia judicial.

d)  Analicemos el caso con algo de lógica, sin tomar en cuenta a los involucrados: Si un ciudadano demanda a otro por un supuesto delito y, después de agotar todas las instancias legales, la justicia –en total y libre ejercicio de su deber- determina que no existe responsabilidad alguna de este ciudadano, pero además declara que la acusación inicial es temeraria y maliciosa, la lógica indica que hubo una injuria explícita, firmada y aclarada. Eso y no otra cosa supone este caso: Calumnia judicial.

e)  Si la reportera de El País de España en Ecuador no tiene claro el panorama del juicio, o si el propio periódico español no ha sido lo suficientemente acucioso para determinar la legalidad y legitimidad de este proceso judicial, se lo resumimos para que, de una vez por todas, quede claro:

El asambleísta Cléver Jiménez acusó a Rafael Correa de haber propiciado delitos de lesa humanidad en la revuelta policial e intento de golpe de Estado del 2010. Sin embargo, luego de la correspondiente investigación, incluida la recepción de decenas de versiones de testigos presenciales de los hechos, la Fiscalía determinó la falta de veracidad de la acusación, razón por la cual se solicitó el archivo de la denuncia en tanto que el asambleísta fue llamado juicio en agosto de 2012, luego de que sus acusaciones fueron calificadas de maliciosas y temerarias por el conjuez Richard Villagómez. 

f)  Como es evidente, el artículo adolece del suficiente equilibrio como para otorgarle al lector la posibilidad de acceder a una información mesurada y fiable. Nada de eso se ve en este libelo, solo una burda forma de mostrar las pasiones enfermizas de quien lo redacta, tomando voces solo de la oposición y de una de las partes, la versión contraria al presidente, del juicio.

g)  No sorprende, por otro lado, la malicia con que se ha escrito el texto. Ya en otras ocasiones, la reportera ha hecho gala de su enfermiza oposición al régimen ecuatoriano.

Atentamente,

 

Dr. Fernando Alvarado Espinel
SECRETARIO NACIONAL DE COMUNICACIÓN

EL TÚNEL DEL TIEMPO DE BLASCO PEÑAHERRERA

By | marzo 17, 2014

Blasco Peñaherrera Solah parece haber entrado en el túnel del tiempo con el propósito de trasladarse a la época en la que gobernaba su líder, el ex presidente socialcristiano León Febres Cordero, en los años ochenta.

No hay otra forma de explicar las razones de su conducta.

Por ejemplo, llega al edificio donde funciona la Secretaría Nacional de Comunicación (SECOM) sin cita previa, con un extraño rictus de frustración y rabia en su rostro, y exige que se lo atienda.

Su actitud es la de un patrón, como si fuera “el dueño del país”, al puro estilo Febres Cordero.

Como olvida que ya no es patrón de nada y que el país, por fin, cambió en beneficio de los ciudadanos y ha dejado de ser la hacienda de los oligarcas, al no lograr que se le reciba muestra todo su cinismo al decir que yo me escondo de él. Yo no recibo a patanes, menos sin previa cita.

Algunos medios de comunicación, alineados a todo lo que sea en contra del gobierno de la Revolución Ciudadana, reproducen sus desaliñados gestos y crispadas declaraciones, por supuesto a esa prensa no se le ocurre preguntar lo elemental:

- “Señor Peñaherrera, ¿hizo usted alguna solicitud para que lo reciba Fernando Alvarado?”

- “Señor Peñaherrera, ¿conoce usted que el Secretario de Comunicación seguramente tiene una agenda diseñada con anticipación para cumplir sus funciones y responsabilidades?”.

- “Señor Peñaherrera, ¿cómo alguien que demanda la inconstitucionalidad de la Ley de Comunicación apela a esa misma ley para exigir su supuesto derecho a la réplica?”.

Blasco Peñaherrera seguramente no entenderá estas y otras preguntas porque sigue metido en el túnel del tiempo. Tampoco se ha enterado que, como advirtió el consejero electoral Juan Pablo Pozo, es inmoral la difusión de encuestas en redes sociales. Lo dijo a Ecuador Inmediato:

“El hecho de que se utilice una red social para difundir resultados, so pretexto de que el internet no está regulado en el Código de la Democracia, no debería ser un pretexto para violar flagrantemente lo que establece la normativa. Eso es completamente antiético”.

Finalmente algunos acólitos que no vale la pena mencionar, ahora después del show de Peñaherrera, hablan del “mudalar ético del correísmo”, sería bueno que revisen los casos en los que Market aparece como encuestadora chimba, encuestas cuyas publicaciones favorecían a los de su tendencia, y luego los resultados fueron considerablemente opuestos.

A otros con sus bravuconerías y burdos insultos, quiere Peñaherrera borrar sus amenazas y ofensas, ciertos medios con desvergüenza las ignoran por completo, como si no existieron.

Fernando Alvarado E.

Las absurdas amenazas de Peñaherrera

By | marzo 10, 2014

El dirigente empresarial quiteño y dueño de la empresa encuestadora Market, Blasco Peñaherrera Solah, rebasó todos los límites del sentido común, quizá con algún afán de esconder actos ilegítimos, antiéticos y violentos.

A su absurda advertencia de que, presuntamente, iniciará acciones legales contra el presidente de la República, Rafael Correa, por supuestas injurias en el Enlace Ciudadano del sábado 22 de febrero, sumó el hecho de exigir que el canal público Ecuador TV le concediera el derecho a la réplica, bajo el supuesto de que este medio de comunicación es el responsable de emitir el Enlace, sin darse cuenta de que lo mismo hacen, voluntariamente, cientos de canales y radios en el país con este espacio que lo produce la Secretaría Nacional de Comunicación (SECOM).

Por esa razón, su pedido de réplica no tiene ningún sentido y RTVECUADOR no atendió dicha solicitud, por cuanto los contenidos de la rendición de cuentas presidencial no son de  su responsabilidad. Tampoco la SECOM encuentra, en la intervención del Presidente Correa, ninguna frase o expresión que falte a la verdad o que deba ser rectificada. Todo se basó en opiniones, que suscribimos totalmente, y en críticas a su indecente forma de manejar su red social twitter, por lo tanto no existe asidero alguno para su show recurso de réplica.

Peñaherrera no se conformó con usar las redes sociales en su beneficio el viernes 21 de febrero, 48 horas antes de los comicios seccionales y bajo las estrictas disposiciones del silencio electoral sino que, además, agredió en su cuenta de Twitter a quienes reprocharon su deshonestidad al difundir esas cifras.

En su incapacidad de pretender que los ciudadanos olvidáramos la inmoral divulgación de las encuestas por las redes sociales, datos en los que, por supuesto, iban adelante los candidatos del sector más retardatario del país, envió un tuit en el cual amenazaba a los miembros del Gobierno, en el sentido de que, según él, quedaban pocas horas para que permanecieran en el poder y, por tanto, tendrían que esconderse en las alcantarillas como hizo Gadafi en Libia.

Por su torpeza para razonar y reflexionar, Peñaherrera con su violencia verbal expresada en la red social, no puede entender que el presidente Correa tiene todo el derecho de opinar sobre cualquier aspecto y tema de la vida nacional e internacional, en especial si el hecho afecta directamente a la nación, en este caso la tramposa ruptura del silencio electoral y las amenazas proferidas al Gobierno.

Por tanto, ¿cómo pretende “iniciar acciones legales” contra el Presidente quien destroza los más elementales principios del sentido común, de la ética, de la prudencia y del juego limpio? Cabe decir: ¡Qué caretuco!

Quien debería iniciar acciones legales contra Peñaherrera es el Consejo Nacional Electoral (CNE), pues la temeraria e intencional difusión de las encuestas pudo haber influido en el ánimo y en la decisión de los votantes, más aún siendo él representante legal de una encuestadora calificada por el organismo electoral, lo cual constituye una burla al espíritu de la ley y al propio CNE.

Y quienes deberíamos denunciarlo por las infamias que escribió en su cuenta de Twitter tendríamos que ser los miembros del Gobierno, a quienes pretendió reducirnos a la categoría de un grupo de cobardes que nos esconderíamos y no afrontaríamos con valentía y autocrítica los resultados electorales, tal como hicimos inmediatamente después de conocer las cifras a boca de urna minutos después del cierre del proceso, a las cinco de la tarde del domingo 23.

No actuamos como algunos rivales políticos que, según se conoce, estaban listos para iniciar otra de sus conocidas campañas sucias denunciando un supuesto “fraude” en caso de que no ganaran sus representantes, en especial el de Quito.

Peñaherrera sabe que somos personas de bien, que asumimos nuestros triunfos y nuestras derrotas con ánimo patriótico y con espíritu democrático y que, a diferencia de él, jamás rebasaremos los límites de una contienda justa.

Peñaherrera sabe también, que estamos convencidos de un proceso revolucionario que está haciendo historia en el país porque, entre otros hechos trascendentes, estamos dejando atrás a la partidocracia a la que él y el grupo que lo rodea han pertenecido y que, de una u otra manera, son responsables de los grandes atropellos políticos, financieros y sociales que ha sufrido este país.

Por último, sepa el señor Peñaherrera que ya nadie le cree, pues, aunque le duela, una vez más triunfamos en las urnas y el masivo apoyo a nuestro Presidente y a la Revolución Ciudadana se mantiene intacto.