Las clásicas mentiras del País de España

By | marzo 24, 2014

Señores
Diario EL PAÍS – España
Presente.-

De mis consideraciones:

Me refiero a la publicación en el portal web del periódico EL PAÍS de España de 23 de marzo de 2014 con el título “CORREA GANA UNA BATALLA JUDICIAL A SUS ADVERSARIOS POLÍTICOS”, realizando las siguientes puntualizaciones:

a)  Si es que el presidente Rafael Correa gana los juicios por injurias que como ciudadano ha entablado no es, como sugiere Diario El País de España en el artículo de la referencia, porque la justicia ecuatoriana no sea independiente, sino por la contundente fuerza de la razón y de los hechos que configuran cada una de esas demandas en un Estado de Derecho.

b)  El ligero análisis  con la que la reportera Soraya Constante, quien suscribe ese artículo, es de una liviandad francamente irresponsable cuando –en algo menos de un párrafo- dice que el asambleísta opositor Cléver Jiménez “sugirió” que el presidente había fingido su secuestro aquel fatídico 30 de septiembre de 2010, que puso en peligro no solo la democracia ecuatoriana sino la propia vida de su presidente.

c)  SUGERIR es proponer o aconsejar algo. Jiménez no solo que propuso la tesis de que el presidente era un criminal de lesa humanidad, sino que lo declaró, lo escribió y lo firmó a través de una demanda judicial. Eso no es sugerir, señores. Ese delito, que también contempla el artículo 456 del Código Penal Español, se llama calumnia judicial.

d)  Analicemos el caso con algo de lógica, sin tomar en cuenta a los involucrados: Si un ciudadano demanda a otro por un supuesto delito y, después de agotar todas las instancias legales, la justicia –en total y libre ejercicio de su deber- determina que no existe responsabilidad alguna de este ciudadano, pero además declara que la acusación inicial es temeraria y maliciosa, la lógica indica que hubo una injuria explícita, firmada y aclarada. Eso y no otra cosa supone este caso: Calumnia judicial.

e)  Si la reportera de El País de España en Ecuador no tiene claro el panorama del juicio, o si el propio periódico español no ha sido lo suficientemente acucioso para determinar la legalidad y legitimidad de este proceso judicial, se lo resumimos para que, de una vez por todas, quede claro:

El asambleísta Cléver Jiménez acusó a Rafael Correa de haber propiciado delitos de lesa humanidad en la revuelta policial e intento de golpe de Estado del 2010. Sin embargo, luego de la correspondiente investigación, incluida la recepción de decenas de versiones de testigos presenciales de los hechos, la Fiscalía determinó la falta de veracidad de la acusación, razón por la cual se solicitó el archivo de la denuncia en tanto que el asambleísta fue llamado juicio en agosto de 2012, luego de que sus acusaciones fueron calificadas de maliciosas y temerarias por el conjuez Richard Villagómez. 

f)  Como es evidente, el artículo adolece del suficiente equilibrio como para otorgarle al lector la posibilidad de acceder a una información mesurada y fiable. Nada de eso se ve en este libelo, solo una burda forma de mostrar las pasiones enfermizas de quien lo redacta, tomando voces solo de la oposición y de una de las partes, la versión contraria al presidente, del juicio.

g)  No sorprende, por otro lado, la malicia con que se ha escrito el texto. Ya en otras ocasiones, la reportera ha hecho gala de su enfermiza oposición al régimen ecuatoriano.

Atentamente,

 

Dr. Fernando Alvarado Espinel
SECRETARIO NACIONAL DE COMUNICACIÓN

EL TÚNEL DEL TIEMPO DE BLASCO PEÑAHERRERA

By | marzo 17, 2014

Blasco Peñaherrera Solah parece haber entrado en el túnel del tiempo con el propósito de trasladarse a la época en la que gobernaba su líder, el ex presidente socialcristiano León Febres Cordero, en los años ochenta.

No hay otra forma de explicar las razones de su conducta.

Por ejemplo, llega al edificio donde funciona la Secretaría Nacional de Comunicación (SECOM) sin cita previa, con un extraño rictus de frustración y rabia en su rostro, y exige que se lo atienda.

Su actitud es la de un patrón, como si fuera “el dueño del país”, al puro estilo Febres Cordero.

Como olvida que ya no es patrón de nada y que el país, por fin, cambió en beneficio de los ciudadanos y ha dejado de ser la hacienda de los oligarcas, al no lograr que se le reciba muestra todo su cinismo al decir que yo me escondo de él. Yo no recibo a patanes, menos sin previa cita.

Algunos medios de comunicación, alineados a todo lo que sea en contra del gobierno de la Revolución Ciudadana, reproducen sus desaliñados gestos y crispadas declaraciones, por supuesto a esa prensa no se le ocurre preguntar lo elemental:

- “Señor Peñaherrera, ¿hizo usted alguna solicitud para que lo reciba Fernando Alvarado?”

- “Señor Peñaherrera, ¿conoce usted que el Secretario de Comunicación seguramente tiene una agenda diseñada con anticipación para cumplir sus funciones y responsabilidades?”.

- “Señor Peñaherrera, ¿cómo alguien que demanda la inconstitucionalidad de la Ley de Comunicación apela a esa misma ley para exigir su supuesto derecho a la réplica?”.

Blasco Peñaherrera seguramente no entenderá estas y otras preguntas porque sigue metido en el túnel del tiempo. Tampoco se ha enterado que, como advirtió el consejero electoral Juan Pablo Pozo, es inmoral la difusión de encuestas en redes sociales. Lo dijo a Ecuador Inmediato:

“El hecho de que se utilice una red social para difundir resultados, so pretexto de que el internet no está regulado en el Código de la Democracia, no debería ser un pretexto para violar flagrantemente lo que establece la normativa. Eso es completamente antiético”.

Finalmente algunos acólitos que no vale la pena mencionar, ahora después del show de Peñaherrera, hablan del “mudalar ético del correísmo”, sería bueno que revisen los casos en los que Market aparece como encuestadora chimba, encuestas cuyas publicaciones favorecían a los de su tendencia, y luego los resultados fueron considerablemente opuestos.

A otros con sus bravuconerías y burdos insultos, quiere Peñaherrera borrar sus amenazas y ofensas, ciertos medios con desvergüenza las ignoran por completo, como si no existieron.

Fernando Alvarado E.

Las absurdas amenazas de Peñaherrera

By | marzo 10, 2014

El dirigente empresarial quiteño y dueño de la empresa encuestadora Market, Blasco Peñaherrera Solah, rebasó todos los límites del sentido común, quizá con algún afán de esconder actos ilegítimos, antiéticos y violentos.

A su absurda advertencia de que, presuntamente, iniciará acciones legales contra el presidente de la República, Rafael Correa, por supuestas injurias en el Enlace Ciudadano del sábado 22 de febrero, sumó el hecho de exigir que el canal público Ecuador TV le concediera el derecho a la réplica, bajo el supuesto de que este medio de comunicación es el responsable de emitir el Enlace, sin darse cuenta de que lo mismo hacen, voluntariamente, cientos de canales y radios en el país con este espacio que lo produce la Secretaría Nacional de Comunicación (SECOM).

Por esa razón, su pedido de réplica no tiene ningún sentido y RTVECUADOR no atendió dicha solicitud, por cuanto los contenidos de la rendición de cuentas presidencial no son de  su responsabilidad. Tampoco la SECOM encuentra, en la intervención del Presidente Correa, ninguna frase o expresión que falte a la verdad o que deba ser rectificada. Todo se basó en opiniones, que suscribimos totalmente, y en críticas a su indecente forma de manejar su red social twitter, por lo tanto no existe asidero alguno para su show recurso de réplica.

Peñaherrera no se conformó con usar las redes sociales en su beneficio el viernes 21 de febrero, 48 horas antes de los comicios seccionales y bajo las estrictas disposiciones del silencio electoral sino que, además, agredió en su cuenta de Twitter a quienes reprocharon su deshonestidad al difundir esas cifras.

En su incapacidad de pretender que los ciudadanos olvidáramos la inmoral divulgación de las encuestas por las redes sociales, datos en los que, por supuesto, iban adelante los candidatos del sector más retardatario del país, envió un tuit en el cual amenazaba a los miembros del Gobierno, en el sentido de que, según él, quedaban pocas horas para que permanecieran en el poder y, por tanto, tendrían que esconderse en las alcantarillas como hizo Gadafi en Libia.

Por su torpeza para razonar y reflexionar, Peñaherrera con su violencia verbal expresada en la red social, no puede entender que el presidente Correa tiene todo el derecho de opinar sobre cualquier aspecto y tema de la vida nacional e internacional, en especial si el hecho afecta directamente a la nación, en este caso la tramposa ruptura del silencio electoral y las amenazas proferidas al Gobierno.

Por tanto, ¿cómo pretende “iniciar acciones legales” contra el Presidente quien destroza los más elementales principios del sentido común, de la ética, de la prudencia y del juego limpio? Cabe decir: ¡Qué caretuco!

Quien debería iniciar acciones legales contra Peñaherrera es el Consejo Nacional Electoral (CNE), pues la temeraria e intencional difusión de las encuestas pudo haber influido en el ánimo y en la decisión de los votantes, más aún siendo él representante legal de una encuestadora calificada por el organismo electoral, lo cual constituye una burla al espíritu de la ley y al propio CNE.

Y quienes deberíamos denunciarlo por las infamias que escribió en su cuenta de Twitter tendríamos que ser los miembros del Gobierno, a quienes pretendió reducirnos a la categoría de un grupo de cobardes que nos esconderíamos y no afrontaríamos con valentía y autocrítica los resultados electorales, tal como hicimos inmediatamente después de conocer las cifras a boca de urna minutos después del cierre del proceso, a las cinco de la tarde del domingo 23.

No actuamos como algunos rivales políticos que, según se conoce, estaban listos para iniciar otra de sus conocidas campañas sucias denunciando un supuesto “fraude” en caso de que no ganaran sus representantes, en especial el de Quito.

Peñaherrera sabe que somos personas de bien, que asumimos nuestros triunfos y nuestras derrotas con ánimo patriótico y con espíritu democrático y que, a diferencia de él, jamás rebasaremos los límites de una contienda justa.

Peñaherrera sabe también, que estamos convencidos de un proceso revolucionario que está haciendo historia en el país porque, entre otros hechos trascendentes, estamos dejando atrás a la partidocracia a la que él y el grupo que lo rodea han pertenecido y que, de una u otra manera, son responsables de los grandes atropellos políticos, financieros y sociales que ha sufrido este país.

Por último, sepa el señor Peñaherrera que ya nadie le cree, pues, aunque le duela, una vez más triunfamos en las urnas y el masivo apoyo a nuestro Presidente y a la Revolución Ciudadana se mantiene intacto.

Inconsistencies of Alberto Acosta as expressed in his The @Guardian article

By | septiembre 14, 2013

Versión en Español

On September 4th, the British newspaper The Guardian published an article written by Aberto Acosta entitled ‘Why Ecuador’s president has failed the country over Yasuní-ITT’. In his article, Mr. Acosta pretends to hold the current Administration accountable over the end of the Yasuni-ITT initiative. This is untrue.

By proposing the Yasuni-ITT initiative to the world, the Ecuadorian government was making the largest contribution towards the fight against climate change. However, for this revolutionary initiative to be viable, the international community had to contribute at least $3.6 billion, amount which represented, at the time it was launched, close to 50 % of the revenues the country would have perceived from the exploitation of the ITT (Ishpingo, Tambococha, Tiputini). The Ecuadorian government was not asking for charity. The proposal was one that asked the international community to share in the responsibility in the fight against climate change. Ecuador was ready to give up $3.6 billion in oil revenues. The Yasuni initiative was an attempt to awaken global consciences and to generate a new reality where we would all move from discourse to action.

Without having to look for any sort of credit and just for the sake of accuracy, it was President Correa who thought of and proposed the initiative in June 2007. Today, unfortunately, we must say that the world has failed us.

In a clear example of inconsistencies, Mr. Acosta, who is now ‘outraged’ over the end of the Yasuní-ITT initiative, signed an agreement with Venezuela in 2007 for the exploitation of the Yasuní. In a television interview in the same year Mr. Acosta clearly expressed his intention to compromise all of the oil reserves of the ITT fields (please refer to numeral ‘a)’ highlighted).

It is worth noting that in the last presidential elections on February 17, 2013, Mr. Acosta only obtained 3.26 % of the popular vote.

Finally, there are many questions surrounding a commitment with the environment and with the Yasuní. What was Mr. Acosta’s contribution, financial or otherwise to the Yasuní trust? What was the contribution of the British paper The Guardian? What is the percentage of protected areas in the United Kingdom? How many communities in voluntary isolation live in Great Britain? What percentage of their resources did their government allocated to the trust fund for the Yasuni conservation?

We can proudly say that, in Ecuador, 20 % of our country is made up of national parks and natural reserves. Our Constitution protects the rights of uncontacted communities.

Some local and international media outlets, together with political opposition, who never before neither defended nor supported the Yasuní initiative, have suddenly turned into ambientalists. This clearly demonstrates that opportunism and a desire to destabilize the current Administration is the driving force guiding their efforts.

Incongruencias de Alberto Acosta a propósito de su artículo publicado en The @Guardian

By | septiembre 12, 2013

El pasado 4 de septiembre, se publicó un artículo escrito por Alberto Acosta en el periódico inglés The Guardian, titulado “Por qué el presidente del Ecuador le falló al país con el Yasuní-ITT”, donde pretende responsabilizar al Gobierno actual del fin de la iniciativa, lo cual es falso.

El Gobierno ecuatoriano fue el mayor contribuyente del mundo con esta revolucionaria idea. Para este fin, la comunidad internacional debía contribuir con al menos 3600 millones de dólares, que representaban en ese entonces, cerca del 50% de lo que percibiría el Estado si explotaba el ITT (Ishpingo, Tambococha, Tiputini. No era caridad lo que solicitaba el Gobierno de Ecuador, era corresponsabilidad en la lucha contra el cambio climático, puesto que Ecuador es un contaminador marginal. Sin embargo, con la propuesta sacrificaba 3600 millones de dólares en renta petrolera. La propuesta pretendió despertar las conciencias del mundo y generar una nueva realidad: bajar de la retórica a los hechos.

Sin buscar ninguna clase de réditos, tan solo por precisiones ante la historia, quien ideó y propuso la iniciativa en Junio de 2007, fue el propio Presidente de la República. Lamentablemente, hoy tenemos que decir que el mundo nos ha fallado.

En un claro ejemplo de incongruencia, Alberto Acosta ahora se muestra “indignado” por el fin del fideicomiso Yasuní ITT; sin embargo, el ex Ministro de Energía y Minas parece haber olvidado que firmó en 2007 un acuerdo para la explotación del ITT con Venezuela y quiso comprometer las reservas de crudos pesados de los campos ITT). Ver el numeral “a) “ resaltado en amarillo, así lo expresó con absoluta claridad en una entrevista televisada el mismo año.

Vale la pena recordar que en las últimas elecciones del 17 de febrero de 2013, Alberto Acosta apenas obtuvo es 3,26% en los escaños como candidato presidencial, es decir que su representatividad es ínfima.

Finalmente, sobre el supuesto compromiso con el medio ambiente y con el Yasuní ITT, surgen varias interrogantes. ¿Cuánto aportó económica o informativamente Alberto Acosta o el periódico The Guardian al fideicomiso? ¿Qué porcentaje del Reino Unido corresponde a las áreas protegidas? ¿Cuántos pueblos en aislamiento voluntario existen en Reino Unido? ¿Qué porcentaje de recursos destinaron sus gobiernos y empresas al fideicomiso para la conservación del Yasuní?

En Ecuador, podemos decirlo con orgullo, poseemos un 20% de nuestro territorio como parques nacionales y reservas naturales, también mantenemos protegidos por nuestra constitución, pueblos en aislamiento voluntario en tierras ancestrales.

Ciertos medios nacionales e internacionales y actores políticos de oposición, nunca defendieron ni impulsaron la iniciativa Yasuní ITT, sin embargo, de un día para otro se convirtieron en ecologistas a ultranza, lo que demuestra que el oportunismo y el anhelo de desestabilizar al Gobierno del Ecuador es el motor que los orienta.