Respecto al archivo del proceso de Fundamedios

Algunos están especulando sobre la decisión de archivar el proceso de disolución iniciado a Fundamedios, y su especulación va desde el “miedo” (cambiando a una palabra respetuosa) a ejecutar el cierre, y la otra habernos dado cuenta de que fue una estrategia equivocada.

La verdad, ni lo uno ni lo otro; siempre me he manejado bajo la premisa de que una persona tiene que hacer lo que debe hacer. En este caso, estudié el informe levantado por la Subsecretaria de Información, Torffe María Quintero Touma, y el análisis jurídico de Paúl Mena Zapata, Coordinador General de Asesoría Jurídica de Secom, y con esos elementos tenía que tomar una decisión.

Debo reconocer que tengo un muy mal concepto de Fundamedios, creo que a todas luces traicionan los principios de lo que debe ser una ONG que busca la defensa de los DD.HH. y la libertad de prensa y expresión; estoy seguro de que hasta ahora su único afán ha sido la política del descrédito y la desestabilización. Además, no han mostrado ningún reparo para recibir fondos extranjeros, y mucho peor para utilizarlos, manejan negocios vinculados y otras perlas.

Sin embargo, y así se lo comenté al Defensor del Pueblo cuando me solicitó que se les brindara otra oportunidad, lo más fácil para resolver mí propio dilema era disolverlos, dado que existen las causales dentro del debido proceso, pero que su pedido me brindaba a mi también una oportunidad para probar que, a pesar de tener un concepto tan malo de Fundamedios, tenía la talla suficiente para otorgar una oportunidad, y que fueran ellos, para bien o para mal, los que demuestren qué tan comprometidos están con sus intereses, económicos y políticos, frente a los intereses de la sociedad en materia de derechos humanos.

Es claro que siempre van a especular, es claro que cualquier decisión que tome un administrador gustará a unos y molestará a otros, y siempre habrá un grupo que se aproveche de cualquiera de las dos, como en este caso. No olvidar la famosa frase: “palo porque bogas y palo porque no bogas”.

Publicaciones referentes al caso Fundamedios

 

 

Desmantelando mentiras y propuestas disparatadas

Las movilizaciones que tuvieron lugar el pasado 17 de septiembre en contra del Gobierno Nacional se han convertido en el leitmotiv para dar pie a críticas irracionales y a propuestas desatinadas, en las que los intereses y la voluntad de los ecuatorianos es lo que menos importa. Entre tanto disparate, Enrique Ayala Mora propone una “Nueva Constituyente”, en Diario El Comercio, el pasado 26 de septiembre.

Pese a su oficio de historiador, a Ayala Mora se le olvida que después de la extensa crisis política que vivió el Ecuador por más de diez años (1996-2006) y que dejó graves secuelas en la sociedad ecuatoriana, los ciudadanos optaron por una representación política ajena a la partidocracia.

El Gobierno de la Revolución Ciudadana encarnó esta demanda generalizada por un cambio radical, el cual se vio concretado con la adopción de la nueva Carta Magna a través de la Asamblea Nacional Constituyente, que se realizó en los años 2007 y 2008. Este proceso complejo pero altamente participativo, no puede ser objeto de un cuestionamiento, pues equivale a subestimar la voluntad de los ecuatorianos, quienes apoyan el respeto y la consolidación de los preceptos constitucionales, más no el retorno al caos del pasado.

Con respecto a las movilizaciones, cabe aclarar que estas son legítimas cuando en ellas convergen reivindicaciones comunes. Eso no sucedió en la movilización sindical dispersa y fragmentada, del 17 de septiembre, en la que se evidenciaron principalmente intereses sectorizados (trabajadores de telefónicas que reciben utilidades desproporcionadas e injustas para la sociedad; fondos de cesantía que manejan a discreción los fondos de los maestros con fondos públicos, MPD, Pachakutik). Por el contrario, a la Plaza Grande acudieron ciudadanos que sí apoyan el proyecto político actual y quienes, bajo un discurso unívoco, defendieron los logros de la Revolución Ciudadana, en particular, en el ámbito laboral. De esta manera, quedó demostrado que el pueblo ecuatoriano no solo ha respaldado diez veces al Gobierno Nacional en las urnas, sino que lo seguirá haciendo en las calles.

Ayala Mora, además, menciona sin reparos que “todos quieren protestar”, cuando se trata una vez más de los mismos de siempre que en el pasado no supieron defender los intereses de los ciudadanos y fueron cómplices o callaron ante la confiscación de los bienes y servicios públicos por parte de gobiernos neoliberales. Hoy, que sus cuotas de poder se han visto afectadas, se movilizan en nombre de toda la población. Craso error, pues los ecuatorianos que han visto mejorar su calidad de vida desde el año 2007, seguirán siendo mayoría y frenarán cualquier intento de restauración conservadora.

Los planteamientos más bien deberían estar enfocados en fortalecer las instituciones existentes y apoyar los proyectos gubernamentales que tienen como único objetivo buscar el beneficio de toda la ciudadanía. Es hora de desmantelar las mentiras y propuestas disparatadas e interesadas que difunden los políticos opositores en complicidad con la prensa mercantilista y carroñera, en los que se esconden intereses particulares. Otra cosa que olvida Ayala Mora es que la democracia ya no le pertenece ni a él ni a unos cuantos oligarcas que se dicen “socialistas”, sino a todo el pueblo ecuatoriano.

“La vaca se olvida cuando fue ternera”

Pese al tiempo transcurrido, esta es mi respuesta al artículo de la Concejala de Guayaquil, Susana González, por el Partido Social Cristiano (PSC) – Madera de Guerrero, publicado en el portal La República, el pasado 22 de septiembre del año en curso, titulado “El talante de Rafael Correa”. Al respecto, me permito puntualizar lo siguiente.

La escena no es nueva: políticos opositores manipulando la información sobre las lamentables secuelas que dejan la imprudencia e irresponsabilidad de personas que participaron en manifestaciones violentas en contra del Gobierno Nacional, para endilgarle improperios al Presidente Rafael Correa. Esto pese a que, como quedo demostrado, los estudiantes que participaron en las protestas del pasado 17 de septiembre fueron manipulados por personas infiltradas, los conocidos tirapiedras.

Todo responde a una estrategia de desestabilización. De esta manera, a través de la prensa mercantilista se triplican las cifras y se tergiversan los hechos con el propósito de victimizar a los agresores y argumentar que el Gobierno criminaliza la protesta social.

Para su conocimiento, como informó el Presidente Rafael Correa, los 53 detenidos son mayores de edad. El 30% de estos no son estudiantes de los Colegios Montúfar y Mejía. Además, los detenidos son juzgados en unidades de flagrancia, gracias a las reformas al sistema de justicia, que tanto usted como otros políticos opositores critican.

En este sentido, pedirle perdón al Primer Mandatario carece de todo sentido y razón. ¿Por qué? Simple. Porque el Presidente no tiene nada que ver en este asunto que respecta al orden público. El Jefe de Estado no es el agredido, a diferencia de los casos que usted menciona en el artículo, en los que, además de ofender la honra y dignidad del Presidente Rafael Correa, se lo culpó de crímenes de lesa humanidad.

En todo caso, como el Primer Mandatario manifestó, las disculpas deberían estar dirigidas a la ciudadanía, particularmente, a los más de 20 policías heridos (dos de ellos de gravedad) y sus familias –sobre los que usted no menciona nada al respecto–, quienes actuaron con el debido profesionalismo para contener estos actos violentos.

Asimismo, es importante aclarar que el hecho de solicitar las respectivas disculpas cuando nuestra honra es vilipendiada no refleja nuestro talante, como González afirma. Además, reitero el Jefe de Estado no ha pedido disculpas a ningún momento por este hecho. Al respecto, el Gobierno Nacional siempre se ha mostrado abierto al diálogo abierto y respetuoso, sin la necesidad de incurrir en actos violentos para escuchar las demandas de los diferentes sectores.

Aprovecharse del dolor y de las calamidades que están viviendo estas familias para imputar calificativos y críticas sin fundamentos en contra del Gobierno Nacional a través de los medios de comunicación, es igual de irresponsable que las prácticas politiqueras de líderes inescrupulosos que hacen lo que sea para desestabilizar la actual administración. Déjeme decirle que esto demuestra que usted es la que no posee un talante democrático y consecuente.

Es una pena que Susana Gonzáles, como concejal socialcristiana, hable del talante del Presidente Correa y se haya olvidado del famoso “ven para mearte…” del líder socialcristiano y actual alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot. Al parecer, la concejala también ha olvidado el descaro con el que León Febrés Cordero defendió a los banqueros, con su célebre frase “Yo no me ahuevo”.

Asimismo, la concejala se refiere a la “falta de independencia de la justicia” y omite hechos lamentables como los tanques antimotines que ordenó Febrés Cordero que rodeen la Corte Suprema de Justicia para impedir el ingreso de jueces. Por otro lado, González se jacta de la “solidaridad” de Jaime Nebot y se olvida de que encabezaba iniciativas como los escuadrones volantes que mataron a gente inocente, subestimando el respeto a los Derechos Humanos, y al parecer también olvida cómo la Policía Metropolitana de Guayaquil garroteaba a vendedores informales, personas inocentes que solo pretendían ganarse la vida de forma honrada.

Hay políticos opositores que olvidan por ignorancia y / o conveniencia las violaciones y atropellos que cometieron los representantes de sus partidos políticos. En cambio, acusan con total cinismo al Gobierno Nacional en base a mentiras y calumnias con el propósito de desestabilizarlo. Como reza el dicho popular, “la vaca se olvida cuando fue ternera”.

A propósito de Juan Montalvo, cuyas ideas González trae al presente para justificar algo con lo que él estaría completamente en desacuerdo, es necesario también recordar sus palabras sobre el ejercicio, muchas veces irresponsable, de quienes usan los medios de comunicación, para afectar la dignidad de otros sin fundamento: “Si en vez de estos papelones de hoy que se llaman periódicos; estas sábanas de Gargantúa llenas de manchas y costuras mal hechas, tuviésemos un hojita diaria de Addison o un ensayo de Miguel de Montaigne, menos cabezas se rompieran y menos honras se empañaran…”.

Respuesta a Ana Karina López

Quito, 26 de diciembre de 2012

Señora Ana Karina López
DIARIO HOY
Presente.-
El pasado martes 25 de diciembre, en la columna de opinión de diario Hoy, usted publicó un artículo intitulado “Coincidencias”, el cual transgrede valores esenciales en el ejercicio periodístico puesto que realiza afirmaciones que no encuentran asidero y que lesionan gravemente la verdad. Por tanto, me permito aclarar ciertos aspectos que se han tocado de manera ligera:

1. Usted acusa al presidente Rafael Correa de conocer que Pedro Delgado no contaba con un título académico ya que supuestamente, en sus declaraciones, se cuidaba de certificarlo como economista y que además, sabía que la admisión en el INCAE para hacer su maestría fue irregular. Primera falacia. La verdad es que frente a rumores que empezaron a circular, el Jefe de Estado preguntó directamente hace casi un mes atrás a Delgado sobre su título de pregrado, a lo que el aludido respondió que era egresado y que a través de consultas especiales y cursos en el BID ingresó al INCAE donde obtuvo su maestría. El Presidente nunca supo que no se había graduado de economista. La presentación de un título de cuarto nivel incluye, en una lógica académica y de manera tácita, la existencia de un título de tercer nivel. De todas formas, el propio Presidente de la República exigió a Pedro Delgado que le presente la documentación, al recibir una serie de respuestas negativas, excusas y postergaciones, ordenó la respectiva investigación y cuando verificó que Delgado había presentado un título falso en el INCAE, pidió inmediatamente su renuncia como presidente del Directorio del Banco Central. La confianza que se depositó en él fue un acto de buena fe con un funcionario que aparentemente mostraba un compromiso con la verdad y comulgaba con los preceptos que sostiene la Revolución Ciudadana. La felonía no es culpa del traicionado sino del felón.

2. Cuando afirma: “es bastante sospechoso que el detonante de la mediatizada salida de Delgado se dé solo por uno de sus pecados. ¿Por qué verificó esa denuncia y no todas las otras?”, es otra perla cultivada en la mentira y que usted la cosecha sin el beneficio de la duda. Es necesario subrayar que todas las denuncias contra Pedro Delgado fueron revisadas e investigadas con rigor, ninguna -a excepción del título- hasta ahora tiene algún indicio o atisbo de ser cierta. Es insostenible vincular un acto irregular con los ataques injustificados y mal intencionados que se esgrimieron contra el Gobierno Nacional. El hecho de que la denuncia acerca del título falso de Pedro Delgado haya sido cierta, no legitima las falaces imputaciones anteriores.

3. Lamento que su texto tenga tantas inconsistencias. Igual decepción podrían tener sus lectores cuando se hace eco de informaciones tergiversadas y politizadas como las que propalan asambleístas opositores y “periodistas de investigación” aficionados al linchamiento mediático, al manifestar que el Gobierno Nacional fue indolente ante lo que usted califica: “las opacas negociaciones sobre la venta del ingenio EQ2 o en la turbia triangulación de dinero de Irán con Cofiec (…) el desconocido destino de 26 millones de dólares de Petromanabí manejado por Delgado y, nunca se aclaró la relación del ex presidente del Banco Central con el deudor argentino Gastón Duzac”. Falso. Aseverar que dichas acusaciones nunca fueron investigadas es una irresponsable y crasa falta profesional –por decir lo menos-. Seguramente usted basa tal desacierto porque no se cometió el truculento objetivo de opositores cuyas “denuncias” no son más que espectáculo y pirotecnia barata ya que ninguna ha sido verificada ni comprobada:
-La acción de la venta del Ingenio EQ2 tuvo como objetivo salvaguardar los intereses de los ciudadanos que se vieron afectados con la crisis de la banca cerrada, los procesos de venta promovieron la participación accionaria de trabajadores y de la comunidad en general.
-La sospecha de una triangulación de dinero sucio con Irán carece de la mínima prueba y constituye apenas una expresión perversa afanada por el engaño para adquirir notoriedad política.
-Casos como el de Cofiec ha sido investigado por iniciativa de las mismas autoridades ante la mínima sospecha de irregularidades administrativas o financieras.
-Cierta prensa sostuvo que Delgado había viajado a Irán con Duzac, pero la embajada iraní en Ecuador desmintió aquello y afirmó que Duzac jamás ingresó a ese país.

4. Lo que usted omite mencionar con respecto al caso de Ricardo Antón, es que es el resultado de una investigación de Contraloría General del Estado que cuenta con el apoyo incondicional del Ejecutivo, representado por Alexis Mera, secretario Jurídico de la Presidencia. Antón aún no ha sido juzgado. Existe un informe correspondiente y la justicia definirá responsabilidades y grado de participación en un hecho de presunta acción penal. El Gobierno de la Revolución Ciudadana defiende los valores, principios y ética de sus colaboradores, sin embargo, de comprobarse el cometimiento de un acto ilícito por mínimo que sea, deberá ser sancionado de acuerdo con lo que establece la Ley. Este caso nada tiene que ver con el de Pedro Delgado, asociarlos sería una suerte de disparate o conclusión apresurada. Un ejercicio nada profesional que se parece más bien a la de un aficionado que lanza sus redes para ver qué se pesca.

5. Las inferencias y especulaciones que usted emplea en su artículo deberían ser corroboradas para que su opinión tenga la rigurosidad que demanda el oficio periodístico y sea además constructiva. Las circunstancias en las que Antón y Delgado formaron parte de casos diversos en la historia de los hermanos Isaías -que en este Gobierno no pudieron maniobrar instancias políticas y legales como lo hicieron en gobiernos anteriores- no demuestra absolutamente nada, más allá de una coincidencia forzada, demasiado simple, como usted diría.

Ante estos argumentos, exigimos, como un mandato ético, la publicación de esta carta y la rectificación de los datos proporcionados en una columna que desorienta al lector con sus deficiencias investigativas ya que la información manejada, más allá de errada, tiene fines contrarios al papel que los medios de comunicación deberían cumplir en una sociedad como facilitadores de la participación ciudadana en el debate de los grandes temas con información de calidad.

 

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¿Cuál es el oficio de Felipe Burbano de Lara?

Felipe Burbano de Lara dedica buena parte de su tiempo, como articulista de Diario Hoy y vocero de la oligarquía local, a la fabricación de mentiras y a la difusión de infamias sobre el Gobierno de la Revolución Ciudadana, el Presidente Rafael Correa y cualquier otro funcionario que ponga en duda el discurso hegemónico que pretende construirse desde ciertos medios de comunicación que jamás representaron a la ciudadanía. Representaron siempre sólo a sus propios intereses que son, en definitiva, los intereses de las élites económicas y sociales que secuestraron al Estado y oprimieron al pueblo ecuatoriano durante años, con absoluta impunidad.

Con el doble discurso que caracteriza a todos los falsos defensores de la libertad, el articulista Burbano de Lara rechaza que, en ejercicio de mi propia libertad de expresión, haya remitido sendas cartas a un medio internacional, a organizaciones no gubernamentales, y al cartel de dueños de empresas de prensa escrita conocido como Sociedad Interamericana de Prensa para expresar, siempre, la posición de nuestro Gobierno frente a las afirmaciones que consideramos equivocadas, en los primeros casos, y abiertamente maliciosas, en el último.

¿Cuál es, en definitiva, el lamento del articulista Burbano de Lara? Lamenta que mis expresiones, manifestadas en ejercicio de mi libertad, contraríen aquella “verdad” que falsamente pretenden erigir coaligadamente los dueños de medios de prensa nucleados en la AEDEP, sus voceros, esbirros, y lo más selecto de la partidocracia, hoy apropiadamente aliada con ellos en contra de un gobierno que por fin representa y defiende los intereses ciudadanos.
Lamenta que hayamos puesto la luz sobre el papel de los grandes medios de comunicación en nuestra democracia, sobre la invisibilización consciente de amplísimos sectores de la sociedad y sobre el manejo mañoso de las agendas mediáticas para la defensa de intereses empresariales y corporativos. Lamenta, seguramente, que para ello estemos dispuestos a enfrentar judicialmente a quienes trafican con la honra ajena, conscientes de la embestida que generaría nuestra posición coherente. Lamenta, en definitiva, que nuestro discurso se plasme en la realidad, y que, por primera vez en la historia los medios y periodistas de todos los puntos geográficos de la patria, sin importar su tamaño o influencia, tengan acceso a informarse de forma directa y de primera mano de los acontecimientos de interés para su público, acabando con el privilegio de las grandes empresas mediáticas.

Los ataques e insultos personales en que cae el articulista Burbano de Lara los tomo como lo que son: las palabras de un hombre lleno de odio y rencor; el reflejo de la desesperación de un defensor de los privilegios de un pequeño grupo, del cual forma parte, que hoy se ve impotente frente a la obra democratizadora de una Revolución Ciudadana que gobierna con el pueblo y para el pueblo.

Respuesta al editorial de Felipe Burbano de Lara publicado el 27 de septiembre de 2011 en el Diario Hoy El triste oficio de Fernando Alvarado