BEGIN TYPING YOUR SEARCH ABOVE AND PRESS RETURN TO SEARCH. PRESS ESC TO CANCEL

Je suis Charlie

A aquellos que cuestionan mi solidaridad con las víctimas del atentado en contra de Charlie Hebdo:

Estoy fuera del país y con 13 horas de diferencia con el Ecuador; por lo tanto, se me ha hecho muy difícil interactuar con las personas -con nombre y apellido como María Rosa Pólit, Roberto Aguilar, Martín Pallares, entre otros- que hacen referencia a mi solidaridad ante los terribles asesinatos perpetrados en Francia contra los caricaturistas y otros miembros del semanario satírico Charlie Hebdo, en un acto de terrorismo y violencia sin nombre. Estas ejecuciones indignan sobremanera a cualquier ser humano. Hay quienes en las redes señalaron como hipocresía, incoherencia y “caretucada” de mi parte, incluso, el hecho de usar el avatar de un dibujo con un lápiz tapando a un fusil.

Je Suis Charlie

Otros manifestaron que cómo era posible que exprese mi repudio al asesinato de los caricaturistas Bernard Verlhac ‘Tignous’ (director de Charlie Hebdo), Stéphane Charbonnier ‘Charb’, Georges Wolinski y Jean Cabut, cuando había replicado duramente a Roque y en otras ocasiones a Bonil. Para todas estas personas, con el respeto que se merecen y en la medida que me hayan tratado con ese mismo respeto, hago un simple razonamiento y algunas preguntas:¿Qué tiene que ver la caricatura realizada por alguien con el hecho de que asesinen a ese alguien que se dedicaba a hacer caricaturas? Es decir, rechacé la violencia, el asesinato, la manera cruel, cobarde y despiadada de los asesinatos cometidos contra seres humanos pacíficos, desarmados, emboscados y mil cosas más. Para ser honesto, ni siquiera razoné en si las caricaturas de Charlie Hebdo eran polémicas o no, si estas afectaban a alguna religión o a la moral individual de alguien o de determinados grupos. Simplemente, no lo hice porque eso no tiene ninguna relevancia para indignarse y rechazar algo así y solidarizarme con la gente de la revista y con el pueblo francés.

¿Qué tienen que ver los procesos contra Bonil o la réplica a Roque con los asesinatos? ¿Qué tienen que ver la Supercom, la SECOM, la supuesta “persecución” de Fernando Alvarado a los medios “libres e independientes”, con el terrorismo en Francia?, ¿qué tienen que ver las “libertades” de expresión y opinión que este gobierno “dictatorial” afecta?, y ¿qué tiene que ver el “abuso” de la Ley de Comunicación con ametrallar a seres humanos?

Por favor, está bien que Bonil y Roque sean caricaturistas, pero el hecho de pedir rectificaciones ante ciertas publicaciones realizadas por ellos -en uso legítimo de facultades, como la réplica mediante una carta, o la Ley de Comunicación-, no tiene nada que ver con mi solidaridad, rechazo e indignación frente a lo sucedido al semanario Charlie Hebdo. ¿A quién se le puede ocurrir que como envié una carta replicando la caricatura de Roque, la semana pasada, entonces estoy de acuerdo con que se asesinen caricaturistas y por lo tanto -mínimo- debo quedarme callado? ¿A quién se le ocurre pensar que usar un avatar que diga “Je suis Charlie” es una reacción hipócrita o una afrenta, por decir lo menos? ¿A quién se le puede ocurrir que si alguien comete un acto de violencia contra Bonil o Roque, no puedo extender mi mano para solidarizarme con alguno de ellos y además rechazar cualquier tipo de violencia?

Con muy mala fe, han mezclado cosas fundamentales, defensa de la vida humana con la casuística doméstica. Los casos de Bonil, Roque, etc., son otra cosa, otro debate. A pesar de su oposición u odio al Gobierno Nacional y a sus miembros, no es posible que mis detractores desvíen el tema y se pongan a revisar u opinar si las caricaturas eran sobre la infidelidad de un presidente o si eran pornográficas. Seamos más humanos, aquí se trata de indignarnos frente al fundamentalismo, la violencia, el terrorismo, venga de donde venga y esté dirigido a quien sea.

El Espíritu Santo Francois

Espero haber explicado y aclarado en algo tanta confusión que, a veces, por rechazo al gobierno y a mis funciones (en este caso), se pierde la visión del bosque y nos quedamos entrampados debatiendo sobre el árbol.

Mantendré mi derecho a expresarme a favor o en contra de lo que crea y sienta, teniendo claro que a algunos no les puede gustar. Finalizo, reiterando mi solidaridad total con las víctimas del atentado y anhelo que este tristísimo acto no se repita nunca, en ninguna latitud, que se castigue a los culpables y que les caiga todo el peso de la Ley.