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Respuesta a Ana Karina López

Quito, 26 de diciembre de 2012

Señora Ana Karina López
DIARIO HOY
Presente.-
El pasado martes 25 de diciembre, en la columna de opinión de diario Hoy, usted publicó un artículo intitulado “Coincidencias”, el cual transgrede valores esenciales en el ejercicio periodístico puesto que realiza afirmaciones que no encuentran asidero y que lesionan gravemente la verdad. Por tanto, me permito aclarar ciertos aspectos que se han tocado de manera ligera:

1. Usted acusa al presidente Rafael Correa de conocer que Pedro Delgado no contaba con un título académico ya que supuestamente, en sus declaraciones, se cuidaba de certificarlo como economista y que además, sabía que la admisión en el INCAE para hacer su maestría fue irregular. Primera falacia. La verdad es que frente a rumores que empezaron a circular, el Jefe de Estado preguntó directamente hace casi un mes atrás a Delgado sobre su título de pregrado, a lo que el aludido respondió que era egresado y que a través de consultas especiales y cursos en el BID ingresó al INCAE donde obtuvo su maestría. El Presidente nunca supo que no se había graduado de economista. La presentación de un título de cuarto nivel incluye, en una lógica académica y de manera tácita, la existencia de un título de tercer nivel. De todas formas, el propio Presidente de la República exigió a Pedro Delgado que le presente la documentación, al recibir una serie de respuestas negativas, excusas y postergaciones, ordenó la respectiva investigación y cuando verificó que Delgado había presentado un título falso en el INCAE, pidió inmediatamente su renuncia como presidente del Directorio del Banco Central. La confianza que se depositó en él fue un acto de buena fe con un funcionario que aparentemente mostraba un compromiso con la verdad y comulgaba con los preceptos que sostiene la Revolución Ciudadana. La felonía no es culpa del traicionado sino del felón.

2. Cuando afirma: “es bastante sospechoso que el detonante de la mediatizada salida de Delgado se dé solo por uno de sus pecados. ¿Por qué verificó esa denuncia y no todas las otras?”, es otra perla cultivada en la mentira y que usted la cosecha sin el beneficio de la duda. Es necesario subrayar que todas las denuncias contra Pedro Delgado fueron revisadas e investigadas con rigor, ninguna -a excepción del título- hasta ahora tiene algún indicio o atisbo de ser cierta. Es insostenible vincular un acto irregular con los ataques injustificados y mal intencionados que se esgrimieron contra el Gobierno Nacional. El hecho de que la denuncia acerca del título falso de Pedro Delgado haya sido cierta, no legitima las falaces imputaciones anteriores.

3. Lamento que su texto tenga tantas inconsistencias. Igual decepción podrían tener sus lectores cuando se hace eco de informaciones tergiversadas y politizadas como las que propalan asambleístas opositores y “periodistas de investigación” aficionados al linchamiento mediático, al manifestar que el Gobierno Nacional fue indolente ante lo que usted califica: “las opacas negociaciones sobre la venta del ingenio EQ2 o en la turbia triangulación de dinero de Irán con Cofiec (…) el desconocido destino de 26 millones de dólares de Petromanabí manejado por Delgado y, nunca se aclaró la relación del ex presidente del Banco Central con el deudor argentino Gastón Duzac”. Falso. Aseverar que dichas acusaciones nunca fueron investigadas es una irresponsable y crasa falta profesional –por decir lo menos-. Seguramente usted basa tal desacierto porque no se cometió el truculento objetivo de opositores cuyas “denuncias” no son más que espectáculo y pirotecnia barata ya que ninguna ha sido verificada ni comprobada:
-La acción de la venta del Ingenio EQ2 tuvo como objetivo salvaguardar los intereses de los ciudadanos que se vieron afectados con la crisis de la banca cerrada, los procesos de venta promovieron la participación accionaria de trabajadores y de la comunidad en general.
-La sospecha de una triangulación de dinero sucio con Irán carece de la mínima prueba y constituye apenas una expresión perversa afanada por el engaño para adquirir notoriedad política.
-Casos como el de Cofiec ha sido investigado por iniciativa de las mismas autoridades ante la mínima sospecha de irregularidades administrativas o financieras.
-Cierta prensa sostuvo que Delgado había viajado a Irán con Duzac, pero la embajada iraní en Ecuador desmintió aquello y afirmó que Duzac jamás ingresó a ese país.

4. Lo que usted omite mencionar con respecto al caso de Ricardo Antón, es que es el resultado de una investigación de Contraloría General del Estado que cuenta con el apoyo incondicional del Ejecutivo, representado por Alexis Mera, secretario Jurídico de la Presidencia. Antón aún no ha sido juzgado. Existe un informe correspondiente y la justicia definirá responsabilidades y grado de participación en un hecho de presunta acción penal. El Gobierno de la Revolución Ciudadana defiende los valores, principios y ética de sus colaboradores, sin embargo, de comprobarse el cometimiento de un acto ilícito por mínimo que sea, deberá ser sancionado de acuerdo con lo que establece la Ley. Este caso nada tiene que ver con el de Pedro Delgado, asociarlos sería una suerte de disparate o conclusión apresurada. Un ejercicio nada profesional que se parece más bien a la de un aficionado que lanza sus redes para ver qué se pesca.

5. Las inferencias y especulaciones que usted emplea en su artículo deberían ser corroboradas para que su opinión tenga la rigurosidad que demanda el oficio periodístico y sea además constructiva. Las circunstancias en las que Antón y Delgado formaron parte de casos diversos en la historia de los hermanos Isaías -que en este Gobierno no pudieron maniobrar instancias políticas y legales como lo hicieron en gobiernos anteriores- no demuestra absolutamente nada, más allá de una coincidencia forzada, demasiado simple, como usted diría.

Ante estos argumentos, exigimos, como un mandato ético, la publicación de esta carta y la rectificación de los datos proporcionados en una columna que desorienta al lector con sus deficiencias investigativas ya que la información manejada, más allá de errada, tiene fines contrarios al papel que los medios de comunicación deberían cumplir en una sociedad como facilitadores de la participación ciudadana en el debate de los grandes temas con información de calidad.

 

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2 Comments

  1. Marcia Guzmán

    Estimado Fernando:
    Las puntualizaciones que constan en tu carta colocan a la periodista en el nivel de una profesional que usa la tergiversación, la suposición y la mala fe como armas políticas en lugar de hablar con la verdad como condición ineludible de credibilidad, la coherencia entre el hecho y su difusión y la recta intención como senda del periodismo ético. Tu valiente decisión de señalar cada desliz de la prensa vinculada a los poderes fácticos es más que importante, sobre todo en estos tiempos de inicios de campaña.

  2. Nelson Gavilanes

    @FAlvaradoE gracias y felicitaciones por las magistrales campañas, los resultados son mas que evidentes, un catedrático digno de admirar, bendiciones siempre Dr.

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